lunes, 28 de junio de 2010

Shabu Shabu, no todo es pescado crudo...

Hall de restaurante Oshima en el barrio de Shinjuku, silencioso, diáfano...como curiosidad: el último servicio suele ser alrededor de las 9 de la noche.

Aperitivos, una torta semidulce con una salsa de sésamo y licor.
Rico y refrescante licor de cereza para abrir los sentidos.

Todo listo para el Shabu shabu, un plato reciente, pues la carne (en este caso de buey) se incorporó reciente a la dieta japonesa alrededor de los años 40 cuando se pensó que ayudaría al desarrollo de mayor estatura en la población y los volvería más competitivos en el mundo.
Si bien el plato se "cocina"en mesa, suele haber una asistenta con su kimono dispuesta a hacer los primeros pasos. Lo primero es dejar que el agua se saborice gracias a un poco de alga Kombu que se le ha agregado, justo antes de hervir se retira.
Se trata de carme de primera calidad, la textura es muy parecida al carpaccio, con grandes venas de grasa, es considerado una delicatés.

Un suave moviento en el agua caliente la cocina.

Se introduce breves segundo en el agua caliente (a la cual se le han agregado algunos vegetales) para cocinarla. El nombre del plato (shabu shabu) viene justamente del sonido que hace el agua al hervir.

Lástima que salió densenfocada esta foto, pero la idea es ver la textura ligerísima de esta carne que casi se deshace al tratar tomarla con los hashis.
Detalle de los champiñones que se le agregan al agua hirviendo para cocer juntos a los Fideos celofán.

Una vez que ya no hay carne se procede a comer los fideos ya cocidos.
Delicado helado de Yuzu, el famoso cítrico japonés, que tiene un sabor entre la naranja y la mandarina.

Como curiosidad, la carne del shabu shabu (también se puede hacer en otra recetas) en el supermercado, el valor de una bandeja alrededor de los 15 euros.
Un plato de shabu shabu por persona puede rondar los 35 euros en un restaurante tokiota. Pero vale la pena, recomendado como plan obligado en una visita a Tokio. ¿Total? Nunca se sabe cuando se podrá volver...