miércoles, 2 de marzo de 2011

Udon, fast food asiático.

No soy mucho de ir a comer a cadenas pero cuando se esté en grupo de diferentes edades y gustos es una opción segura, especialmente, si se tiene claro que lo importante es compartir. Esta, "Udon" ubicada en una esquina de Chueca es inevitable compararla con el Wagaboo, la cadena que enloquece a los británicos. Una larga mesa iluminada protagoniza estos sitios en los que se puede ir a comer con amigos o solo. Las porciones correctas y las opciones numerosas aunque todas tienen como base, el udon, los noodles o tallarines de harina cocidos en una sopa muy caliente. En estas cadenas, como es de imaginar, algunas opciones pecan de desabridas y como suele ser en estos casos el precio no está tan ajustado a la calidad como al fashion y la comodidad del lugar. Una opción aceptable para paladares poco arriesgados con la gastronomía asiática, puro comfort food como yo lo llamo. Aunque también funciona para un almuerzo de trabajo en el que lo importante es la conversa, que el sitio cumpla los mínimos y que se puede hablar sin mucho ruido.
La recomendación es sorber los fideos haciendo ruido con la boca, de esa manera, dicen, se oxigena el caldo y se potencia su sabor. Este plato con setas, algas, huevos...
Este de carne con un potente caldo, aunque lucen mejor de lo que saben, lo cierto es que este lugar suele estar a reventar, así que en algo no se deben estar equivocando...
Los “roles” me resultaron bastante mediocres, sería mejor no tenerlos.... Más noodles en su versión sin caldo...
Con Gohan o arroz blanco...
El tempura estuvo muy rico, una de las maravillas de las cadenas es el control de los fritos y este estaba muy rico en cuanto a textura, aunque sin mojarlo en la salsa pues bastante insípido.
Tempura de langostinos...rica salsita de pimientos dulce. La atención correcta sin ser demasiado amable ni invasiva. El helado de chocolate con picante un fiasco. Un sitio a donde ir para cuando queremos comer exactamente lo que hemos pedido sin grandes variaciones entre un día u otro o cuando la ocasión exige un lugar de corte asiático pero pulcro.
También si se tienen niños esta puede ser una opción pues si bien no tienen un menú para niños el espacio es bastante cómodo.